13 noviembre 2007

Perlas en la pescadería

"Empezaré con una advertencia: yo nunca fui joven. Cuando nací, mi padre tenía 53 años, y según me explicó un urólogo, su semen fatigado sólo era capaz de concebir un prejubilado. Traté de explicárselo al profesor de gimnasia de séptimo de EGB, pero me suspendió sin piedad por lograr una de las peores marcas de medio fondo que se recuerdan.!

Así comenzaba uno de los textos que paladeaba este fin de semana, entre café matinal y vespertino. El tema no era nuevo: establecer qué clase de generación es ésa que abarca desde los 18 a los 40, y qué une entre sí a todos sus miembros. Lo que se contaba, tampoco: un grupo de descreídos que añoran los tiempos pasados y que viven a camino entre Miliki y la Wii.

Sin embargo, la forma de desgranar todas las incoherencias de esta 'generación' a la que sólo quieren convertir en tal "para sacarnos la pasta" brilla cual perla en ostra de la pescadería del supermercado. O sea, de un modo extraño. Su autor es alguien que sabe muy bien contar: David Trueba

Sí, ese chico de mirada tímida y cuerpo menudo que aunque tenga los cuarenta uno siempre cree que no pasa de los treinta. El mismo de 'Soldados de Salamina' y 'Cuatro amigos'. El que suda existencialismo por los costados, aunque esto ya les pase "hasta a los delanteros centro". Puede que sus palabras no revelen verdad oculta alguna, ni que arrojen luz sobre las esquinas de nuestro de los ratones.  Pero merece la pena echarles un vistazo y quitarnos las telarañas

"Cada vez los pisos son más pequeños y con menos ventanas. Por eso Internet, que nació como una ventana, es ya un balcón, una pradera. Lo más cercano a volar, lo que por desgracia aún sigue muy lejos."

4 comentarios:

Gonzalo dijo...

Lo único que envidio del talento de David Trueba es que le ha conducido a unas arruguitas de la nariz como éstas.

Sherezade dijo...

Cuatro amigos es uno de mis libros favoritos y David Trueba siempre consigue escribir algo, entre el sarcasmo y lo amargo, que se me instala en las pupilas por un tiempo.

Munxeta dijo...

es cierto eso de que nuestra generación brilla de una manera extraña. todas las gneraciones que atraviesan este lapsus entre los 20 y los 40 es sufridora de constantes cambios, pero tengo la sensación de que la nuestra tiene que digerir los más inverosímiles hasta el momento. como bien has citado, internet y su vocación de balcón al mundo, sigue pareciendo una idea bastante irreal, en parte deshumanizada, y en parte todo lo contrario. todavía está por ver si aleja o acerca a las personas...
un saludo!

chopitosmum dijo...

Gracias por el artículo y tu introducción.
Cuando leo algo así o hablo con mis amigos un extraño sentimiento de orgullo y de conciencia de grupo se apodera de mí. Simplemente porque todos sabemos quién era Ruperta, jugamos a las chapas y no tenemos conciencia de lo que es no poder escribir o hablar, pero sí, cuando queremos, somos demasiadas voces como para que no nos hagan caso.
Gracias de nuevo.
Besotes.

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