22 enero 2018

La hora mágica

"En Comala comprendí 

que al lugar donde has sido feliz 

no debieras tratar de volver"




Cuando despegó se encendían las primeras luces de la ciudad. Se sentaba al lado de la ventana con dos desconocidos: ella reposaba su cabeza sobre el hombro de él. Su pelo rojizo encuadraba un rostro de piel porcelánica. Los ojos, color avellana, eran los mismos que los de él, canoso y arrugado por el sol. Se miró las manos. Estaban morenas. Se había pintado las uñas de burdeos oscuro. Ya lo echaba de menos. Con él se sentía segura. En cada viaje temblaba por si no estaba allí al aterrizar. Ahora ya sabía que sería así. Una lástima... 

Aquel puñal la había acompañada tantas veces desde que cumplió los 18, cuando le entregaron la herencia de su abuelo... pero por más que lo intentó no pudo sacárselo del cuerpo a su último amante. Maldito esternón. También se preguntaba cuánto tardarían en encontrarle en aquel hotel desde cuya terraza se podía ver a los gatos de la ciudad mientras saltaban de tejado en tejado en busca de gatas en celo. Una lágrima resbaló por su rostro de mármol. Ni la notó. El avión cogió velocidad de crucero y se apagaron las luces.


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04 agosto 2017

Día 1

Hoy es el día 1. Es 4 de agosto, pero es el día 1. Llevo tiempo poniéndome en la línea de salida par luego echarme atrás por unos u otros motivos. Pero en estos seis días de vacaciones haciendo lo que he querido en cada momento, con los límites que también conlleva eso, he decidido empezar la carrera. Una de las tantas que, por otro lado, tengo empezadas. No importa dónde está la meta ni cuál es. Es irrelevante. En esta carrera de lo que se trata es de demostrarme que puedo. Porque puedo. Y quiero. Y ello me hace libre.

03 agosto 2017

Mucho #piestureo

No sé porqué, pero me paso la vida mirando más al suelo que al cielo, y eso también se ve en mi instagram. Si Freud levantara la cabeza y viera tantas fotos de pies no sé qué tendría que decir, pero algo seguro. También tengo que decir que lo mismo es un homenaje a mi abuela, de la que heredé el nombre y la talla de pie... No así su altura.


Supongo que también os habréis dado cuenta que me gustan mucho los zapatos, sobre todo las deportivas... Se aceptan regalos :)


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