Puerta: jukebox
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09 febrero 2015

Penúltimo


...Ni carne ni pescado. Apocalipsis now. Crisis en el ego. Funeral sin flores. Fotos de sucesos. Ayuno y vacas flacas. Desesperación. Carbón. A ritmo de cangrejo avanza el porvenir. Crisis en la catedral. Cada sueño un drama. La diosa fortuna. Manchas amarillas. Firma y no me jodas. Esta no es nuestra canción. Reyes sin baraja. Sábado sin noche. Libros sin punto final. No te vuelvas loco. Gripe postmoderna. Clark Kent ya no es Superman. Puta puta crisis...


Y ahora, pongámonos un poquito más 'heavies', ¡qué cojones!

13 noviembre 2014

17 años en 20 canciones #quiquegonzalez

El tipo sin nombre artístico vuelve a Bilbao. Será el sábado, en el Kafe Antzokia a las 22.00 horas. Lo hace con Lapido, un veterano de la escena musical con inquietudes, un tipo de esos que llaman renacentistas. Como todos los años, el tipo sin nombre comercial es fiel a su cita con esta ciudad, donde siempre llena, ya sea una sala de conciertos, un bar o un teatro. En abril del año pasado trajo su nuevo disco recién sacado del horno. En esta ocasión el show será como ese bombón que no sabes que esconde dentro hasta que le pegas el primer mordisco.

El tipo sin nombre no es otro que Quique González, un chaval madrileño afincado en los valles pasiegos, que, como dirían por ahí, no tiene ni media hostia, que cierra los ojos cuando canta y al que le cuesta sacar la voz en las entrevistas. Traerá su barba, ahora que está tan de moda, pero que él luce desde hace años, y su guitarra. Saldrá al escenario rodeado de su nueva banda, una de esas que siempre sabe elegir tan bien y que, en parte, son la clave de su éxito en directo. Y soltará los perros.

Este futbolista frustado por una lesión al los 13 acumula ya muchos kilómetros en la carretera. Ha sabido labrarse su carrera con gubia y cincel a lo largo de los años. Empezó aprendiendo a tocar la guitarra a la vuelta de su periplo laboral por Mallorca y Londres. En el primer destino llegó a ser animador turístico. En el segundo, servía 'burgers' en un McDonald's. Luego le abrieron las puertas en las pequeñas salas de Madrid. Fueron su escaparate y su trampolín.

En 1997 grabó sus dos primeras canciones para un disco colaborativo. Son dos reliquias en las que ya se ve claramente cómo suena Quique González. En 'Romeo y Julieta' se revela más como un cantautor de aquella época, al estilo del Javier Álvarez primigenio. Escuchándola hoy, se nota que el tiempo no le hace ningún favor. Es hija de su época. Con 'Ardiendo un clavo' la armónica le delata...



Un año después, consigue que una de sus canciones suene en la voz de Enrique Urquijo, una figura indispensable de la movida, y su grupo de entonces, Los Problemas. Es una de las composiciones más bonitas y tristes que tiene, de las que encogen ese cordón que llevamos dentro, desde el pecho a la pelvis, y que nos hace pequeños de un solo tirón. 'Aunque tú no lo sepas'. Es la playa de Gerra vacía en un lunes gris de invierno a las cuatro de la tarde. Un guiño a uno de esos poetas que se inspiran en lo cotidiano y lo elevan a lo  increíble, Luis García Montero.



1998 es también el año de su primer disco, de la mano de uno de sus fieles, Carlos Raya. Se trata de 'Personal'. En él hace una declaración de intenciones a la que todavía hoy se mantiene fiel pese a la evidente evolución que se ha trabajado. Guitarra y letras costumbristas, de momentos puntuales y de sentimientos concretos. 'Y los conserjes de noche' es una de mis preferidas de todo su repertorio, me transporta inmediatamente a una calle vacía a las cuatro de la mañana de finales de mayo.



Aunque de este disco la que más llama la atención es 'El contestador', la pieza más rockera. Tiene una fuerza tremenda.



El disco tiene muy poca repercusión comercial y la discográfica no le renueva el contrato. Pero el músico sigue tocando en locales y escribiendo canciones que graba con Raya. Durante este tiempo, aprende a bailar sobre el cable sin red con la única ayuda que tienen los autodidactas, la perseverancia. En 2001 publica con su primera compañía 'Salitre 48', que incluye 16 cortes grabados de forma artesanal, acústica, y apenas retocados.

Yo le conocí con '39 grados'. Entonces escuchaba la radio en mi walkman (esto me hace muy vieja, lo sé) en el autobús que me subía a la uni cual sardina en lata a las ocho de la mañana. No tengo ni idea de qué locutor se sacó de la manga la canción, pero a mí me hizo un gran favor. Por supuesto, no me compré el disco, mi bolsillo de estudiante exiliada no estaba para esos lujos.



En este disco el tipo con nombre de don nadie empieza a dejar fluir su lado más intimista, muy pegado por entonces a Tarifa y al Mediterráneo. Aunque no renuncia al guitarreo. 'Tarde de perros' es una joyita (y otra vez suena la armónica, por cierto).



Aprovechando el tirón, en 2002 publica un álbum de sonido más elaborado y que marca la madurez de su carrera. Hay más banda detrás, se escucha menos la guitarra pero el piano se convierte en protagonista, acompañado de los instrumentos de viento. La canción que da nombre al disco, 'Pájaros mojados', es el mejor ejemplo.



Muchas de las canciones de este trabajo siguen formando parte del repertorio en directo de Quique González doce años después, señal de que se quedó satisfecho con ellas. Por cierto, aquí empezó su colaboración con Basilio Martí, uno de sus habituales, como antes lo fue del gran Antonio Vega. Yo me quedaré con su voz, su piano y los violines de 'En el backstage'. Brutal. Aunque si se escarba bien se encontrarán algunas rarezas como 'Caminos estrechos'.



Que Quique González es un tipo algo felino lo demuestran sus relaciones con las discográficas, llenas de altibajos. En el fondo es un músico con las cosas muy claras y al que no le convencen demasiado las artes comerciales de las grandes compañías. Por eso, pide la carta de libertad y su tercer disco lo saca con su propio sello, Varsovia Records. Hemos llegado a 'Kamikazes enamorados', un disco que recoge la esencia del anterior, pero prescinde de los ornamentos. Y para muestra, un botón. 'Te lo dije'.



Guitarra, guitarra y más guitarra. La voz casi sin pulir. Coros dulces en los estribillos. Destacan las letras, cada vez más refinadas y estudiadas, más cercanas a los poemas de Montero y de Cernuda. Y ese sonido tan... country (incluso sin necesidad de armónica, algo está pasando).




'La noche americana' sale en 2005, una vez que el tipo con nombre de cualquiera se muda a su casa de Villacarriedo, en la Cantabria profunda, y se echa un perro, Samuel. Es un trabajo redondo, de sonido melodioso y estudiado, sin miedo a los ornamentos, de letras afinadas y descarnadas.



Incluso las canciones más dulces tienen ese poso áspero que deja el café hecho en puchero. Parece que González ha alcanzado la velocidad crucero. Es el tiempo de las colaboraciones, una vez que se ha ganado el respeto de los colegas. Jorge Drexler es uno de ellos, pero también está Pancho Varona, por ejemplo, en 'Se equivocaban contigo'. También es el tiempo de los conciertos. En sus directos no cabe un alma.



Después de este trabajo, abandona el proyecto Varsovia Records, con el que se da cuenta de que tiene que ejercer labores ajenas a las propias del músico y ficha por Dro. Con casi diez años de carrera es el momento de un recopilatorio, pero no uno cualquiera. Un directo recopilatorio de lo mejorcito. 'Ajuste de cuentas' es el título, muy acertado, por cierto. Se trata de un concierto acústico grabado en Madrid el 2 de febrero de 2006.

Hay muchos caramelos en el 'tracklist', pero como solo voy a elegir dos, empezaremos por 'Vidas cruzadas', una canción de 'La noche americana' que canta a dúo con Iván Ferreiro. Tanto sentimiento pone el pelo de punta (o quizá es que a mí me gusta el 'expirata' demasiado, vaya usted a saber).



Ahora es cuando podría poner 'Miss camiseta mojada', otra de las canciones que más me gustan (bueno, de este disco en concreto me cuesta seleccionar porque las 18 me parecen imprescindibles), pero voy a destacar una bastante menos conocida. ¿Por qué? El ritmo es brutal, pero es que la letra lo acompaña a la perfección. Además, el juego de palabras en el estribillo es tan sencillo como efectivo.



En 2007 sale el primer disco que me compré físicamente del cantante. Hasta este momento, tiraba de iTunes, fundamentalmente. Sin embargo, con 'Avería y redención #7' decidí que era el momento de volver a acumular trastos. No me arrepentí. Por el diseño, por el cedé y por el deuvedé (lo he visto más de una vez, cosa por la que no apostaba en su momento). Por cierto, este último se llamaba como la canción que viene a continuación.



Si hablamos de sonido, es una vuelta a los orígenes rockeros, pero más elaborado y con mucho aire americano. Es el caso de 'Hay partida'. Aunque siguen abundando esas otras canciones más intimistas que bien podrían convertirse en el guión de algún corto, con esas letras tan descriptivas y que empastan a la perfección con la música.



Y llega 2009 y el tipo con nombre de doble se marcha a Nashville, donde grabará un nuevo disco con otra discográfica de las grandes. Su paso por la cuna del country era inevitable. Estaba en el ADN de su sonido. En Tennessee consigue colaborar con grandes músicos americanos. Entre ellos, Al Perkins. Le marca profundamente. Y 'Daiquiri Blues' es buena muestra de ello.



Es un álbum melancólico. Como si hubiera vuelto a mirarse por dentro y en ese viaje hubiera atravesado túneles oscuros. El sonido es cuanto menos brillante. El viaje le ha hecho crecer más si cabe, pero lo sorprendente es que hay cortes que son auténticos relatos cortos con banda sonora de fondo. Mi preferido, 'Un arma precisa' (ese guiño al boxeador Kid Chocolate...). Aunque los mejores ejemplos de esto que digo sean 'Su día libre' o 'Algo me aleja de ti'.



La gira de este nuevo trabajo cruza al otro lado del Atlántico y eso alarga el tiempo de espera para su siguiente y, de momento, último álbum: 'Delantera mítica'. También lo ha grabado en Nashville, con el productor Brad Jones y algunos músicos de la banda actual de la gran Emmylou Harris. No puede salir nada malo de algo así... El éxito nada más lanzarse lo demuestra.

Confieso que me cuesta elegir solo dos canciones. Lo he escuchado mil y una veces. En casa, en el metro, en el coche... Y cada nueva canción que suena digo que es mi preferida. Sin embargo, como solo quiero poner dos voy a hacer un esfuerzo. La primera, porque es guitarrera a más no poder y cuando el tipo sin nombre artístico se pone así es perfecto. Mucho oficio es lo que hay detrás de '¿Donde está el dinero?', una pregunta que, por cierto, podríamos hacer a unos cuantos ahora mismo...



Y la otra canción que definen este álbum es 'Dallas-Memphis'. Juro que algún día haré un corto con esta canción... El día en que encuentra y engañe a unos buenos colegas con más inquietudes que obligaciones.



Pdta.: 'Tenía que decírtelo', por aclamación popular (si es que me la sé de pe a pa, cosa rara en mí, que cambio las letras con una facilidad...)

12 noviembre 2014

#saycheeseproject

Hace unos días he empezado con un nuevo proyecto personal. Porque sí. Básicamente porque me gusta complicarme los días. Como los artistas barrocos, le tengo miedo la horror vacui y me lleno las horas con cosas para hacer. Cada uno tiene sus drogas para llevar esta vida. Es lo que hay. También es mi vía de escape. No sé si me gusta lo que hago a diario o no. 



Hay noches que llego a casa y pienso que no me equivoqué al elegir mi camino laboral. Otros, solo me gustaría meterme bajo las sábanas hasta encontrar el valor de mandarlo todo a paseo y dedicarme a... ¿A qué? Esa es la pregunta que me ronda y a la que no encuentro respuesta. 

Sé, por ejemplo, que necesito huir de la rutina como si fuera la peste. Me matan los días iguales. También que necesito poder dar rienda suelta a la mucha o poca creatividad que tengo. Solo un poquito y mis pies no pisan el suelo. Es imprescindible que cada día aprenda algo nuevo. No necesitan ser tratados de biología, basta con pequeñas cosas. Y lucharía por estar rodeada de gente que me aporte, no que me reste. Que me acaricie el cerebro.

Sin embargo, no podría decir dónde puedo hallar eso que busco. Porque son ideas puras y, a menudo, nada de eso se encuentra en ese estado cuando sales de ti mismo. Porque tampoco tengo claro si quiero norte o sur, si necesito moverme mucho o tengo la puerta a la que llamar al otro lado del pasillo. Y porque, en el fondo, quiero poder llenar la nevera todos los meses.

Así que mientras se me pasa o encuentro lo que busco, lleno las horas con las cosas que me hacen disfrutar. #saycheeseproject es una de ellas. Es un proyecto fotográfico cuya única regla es sacar una foto al día. Es un poco ambicioso, porque no todos los días, y menos cuando los días son tan cortos, se puede. De hecho, yo ya me he encontrado con ese problema. Ahora, lejos de frustrarme he dejado pasar la jornada y al día siguiente he vuelto a la carga.



No voy a batirme con molinos de viento ni a forzar imágenes sin sentido, solo por hacer 'check' en la lista de cosas por hacer. #saycheeseproject sale de las ganas, no de la obligación. Tampoco se trata de grandes imágenes. No voy a irme al barrio más marginal de la ciudad para retratar cómo un yonqui de los ochenta se emborracha con vino Don Simón en una esquina mientras maldice su suerte. Son imágenes de las que te encuentras a diario, que te pasan desapercibidas por comunes, pero que también tiene encanto. Ver el lado bonito de estas estampas demuestra que la poesía vive hasta en el cajón de los cubiertos.

De momento cuelgo las fotos en mi cuenta de flickr. Hay un álbum exclusivo para ello. También hago mención en Instagram y en Twitter. Y puede que alguna aparezca por aquí porque tenga historia. Quién sabe. No sé a dónde me llevara este proyecto, pero de momento ya me siento desnuda el día que no cojo la Pen (sí, suelo hacer las fotos con una Olympus Pen E-PL1 para quitarle el polvo y porque pesa bastante menos que mi veterana Canon EOS 400 D, aunque los días con tiempo no descarto cargármela al cuello con mi adorado 50).

Así que si ves a una loca haciendo fotos por la calle cargada con el bolso y hasta los tupper de vez en cuando, no temas. Solo soy yo. Acércate si quieres. Siempre hay algo de calderilla en el bolsillo para tomarse un café. O lo que se tercie.

01 noviembre 2014

Golosina musical: 'Love someone', Jason Mraz

Octubre ha sido el mes de la música. Me ha dado por escucharla a todas horas. Por bucear en Spotify a través del móvil hasta quedarme sin datos. Por comprar un par de cedés nuevos para el coche. Y por hacerme con entradas para dos conciertos de noviembre, aprovechando que ya sabía que no me iba a tocar trabajar esos sábados.

Y de todo lo que he escuchado ha salido una lista de reproducción. Smoothing. Porque sí, me ha dado por escuchar suavecito y hasta 'babosín' (con perdón y sin él, porque a mí me encanta). De todas las canciones con las que he dado una y otra vez al play voy a destacar una: 'Love someone', de Jason Mraz. Si ya me gustó 'Lucky', esta me ha vuelto loca. A la letra le sobra azúcar, sí, pero... cuando estás a dieta necesitas sacar los excesos por algún lado, ¿no?




Love is funny thing
whenever I give it
it comes back to me
and it’s wonderful to be giving with my whole heart
as my heart receives your love

Oh, ain’t it nice this life we got each other?
I am right beside you
more than just a partner or a lover,
I’m your friend

When you love someone
your heartbeat beats so loud.
When you love someone
your feet can’t feel the ground,
shining stars all seem to congregate around your face.
When you love someone
it comes back to you
and love is a funny thing.
It’s making my blood flow of energy
and it’s like an awakened dream.
Oh what I’ve been wishing for is happening
and it’s right on time

Oh ain’t it nice tonight we got each other?
I am right beside you
more than just a partner or a lover
I’m your friend

When you love someone
your heartbeat beats so loud.
When you love someone
your feet can’t feel the ground shining stars all seem to congregate around your face.
When you love someone.
When you love someone

We’re gonna give ourselves to love tonight
lifting up to touch the starlight
and we will savor every second we
spend together you and I will...

When you love someone
your heartbeat beats so loud.
When you love someone
your feet can’t feel the ground
shining stars all seem to congregate
around your face when you love someone.
When you love someone
it comes back to you.

07 junio 2013

Bright

29 septiembre 2012

Para días en que llueve

Hace unos años, la campaña de publicidad de Los 40 Principales -si no recuerdo mal- preguntaba algo así como: "¿Y tú podrías vivir sin música?" Yo lo tengo claro. Jamás. No hay día en que no encuentre un hueco para ponerme alguna canción y la escuche. Muchas veces las elijo según mi estado de ánimo. Y en otras tantas las escojo para cambiarlo. 

Si hago deporte no puedo estar sin los cascos puestos y de hecho, si no los tengo en las orejas es porque en la sala ya hay. No concibo estar a solas conmigo sin una banda sonora. Hasta sueño en estéreo. Y es curioso porque en mi casa nadie escuchaba música. Solo había una radio vieja en la que el cassette funcionaba cuando quería y se tragaba las cintas -de jotas y de Rocío Dúrcal de mi tío, al que jamás vi darle al play-.

Mi primer walkman -coño, qué vieja me estoy haciendo- lo tuve a los doce y me duró hasta los veinte -cayó de un primer piso y quedó en estado crítico-. Lo usaba en mi habitación, camino de la escuela o cuando paseaba con mi mejor amiga de entonces. Ella se ponía un auricular, yo otro y nos podíamos tirar las horas muertas así, andando de arriba a abajo. Por aquel entonces creo que escuchábamos Bryan Adams, Bon Jovi y cintas que grabábamos de la radio.

Luego tuve un radio-cedé-cassette, el ordenador de sobremesa y el portátil. Y fue con este último cuando comenzó mi afán por las listas. Vivía entonces en un piso de estudiantes y nos gustaba poner música a todas horas. Éramos dj's de andar por casa y fue cuando amplié muchos horizontes musicales: me abrí a toda clase de sonidos -porque hasta entonces yo era muy de cantautores-.

Hoy el 95% de la música que escucho es a través de Spotify (en el móvil, en el ordenador, en el iPad...) y no puedo, como antes, ponérmelo para trabajar -un placer casi orgásmico-. Sin embargo, sigo con el mismo afán por descubrir voces y acordes, y hacer listas, millones de listas, como en 'Alta Fidelidad', la novela de Nick Hornby de la que luego se hizo una película protagonizada por John Cusak, que clava al protagonista.

Tengo de todo tipo: de correr, de relajarse, de dar los buenos días, de buen rollito, para cocinar, de versiones curiosas, de gafapastas, dedicadas a algunos de mis artistas favoritos, evocadoras de algún viaje... Y para días en que llueve. Por fuera, como hoy, dulce otoño, o por dentro. Disfruten de ella tanto como lo hago yo... en este día de feria en Puentenansa.

22 junio 2012

Day 22: from a high angle

Dat 22: from a high angle

Happy pills from love

09 febrero 2012

Canciones para matar... o para que te maten

Acabo de crear una lista de reproducción en Spotify con este título. Sí. Contundente. Cosas que pasan. Todo tiene que ver con un dolor de cabeza, una muela que da guerra y un mal día. Es lo que hay.

Pero no es una idea original. Me ronda desde hace varios años. Todo empezó en un examen de Lenguaje Audiovisual en la universidad. Se trataba de analizar una escena de una película y a mi curso nos tocó ésta de Reservoir Dogs. Un torturador con mucho gusto musical. Disfruté mucho y saqué buena nota. La canción es hoy una de mis favoritas: Stuck In The Middle With You. Luego, años después, leí Diario de Golondrina, de Amèlie Nothomb. En él hay una canción de Radiohead que activa los instintos asesinos de un malhechor.

Ahora estoy leyendo otro libro sobre amor y canibalismo. Se llama El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic, y me pregunto qué canción hubieran puesto durante el asesinato los protagonistas. Pues eso, que la disfruten.

01 febrero 2012

Cantábrico-Mediterráneo

Enero es un mes extraño. El comienzo del año natural y la constatación de que envejecemos. Hace frío. La luz es tímida. Las noches largas... Y los recibos más caros. Este año más. La crisis se ciñe sobre nosotros como una espada de Damocles y hasta el que cree seguro su puesto de trabajo tiembla.

Para mí, además, es un mes de vacaciones. Aprovecho para disfrutar esos días que me quedan del año anterior. Y viajo. A donde sea y lo que pueda. No pido paraísos soleados ni ciudades chic. Este año fui en busca del Mediterráneo via Huesca y lo encontré. En todo su esplendor y su invierno. Sin gente, ni atascos, ni calor...  Pero también hallé esa decadencia de ciudad pequeña que tanto me gusta.

Y he vuelto levitando, ligera de equipaje, con un montón de fotos y una mansa lista de reproducción.

La música de un viaje a la Costa Brava

Un comedor con vistas
Aiguablava

Gato de mar
Gato de mar

Esperando al buen tiempo
Barcas en Port Bo (Calella de Palafrugell)

Mañana en Port Bo
Port Bo (Calella de Palafrugell)

Cenefa de cerámica
Cenefa azul y blanca

Lluvia verde
Lluvia verde

¿Queda claro?
¿Queda claro?

Vista de Peratallada
El medievo gerundense

Barca al sol
Barca al sol en Cadaqués

Atardece en Cadaqués
Atardece en Cadaqués

Del mismo color que el cielo
Del color del cielo

Bella decadencia
Bella decadencia en Barbastro

Bar Victoria de Barbastro
Cartel con solera

Callejón
Callejón con salida

Hostal Pirineos
De este mundo

Detalle de la puerta de acceso al recinto de Loarre
Volvemos al medievo, esta vez oscense

Vista del castillo de Loarre
Castillo de Loarre

Torre vigía del castillo de Loarre
La Hoya de Huesca desde la torre vigía

Ventana de la iglesia principal del castillo de Loarre
Ventana de la iglesia de San Pedro, en el castillo

27 octubre 2011

Frío perpetuo

Se sentó. Le dolían las piernas y le temblaban las manos. ¿Era el síndrome de abstinencia? Sentía la ansiedad devorándole las tripas. Y hacía calor aunque no lo sintiera. Los bancos del parque estaban llenos de jubilados y madres recientes en busca de algún tibio rayo de sol. La incipiente primavera extendía su manta ya a principios de marzo. Sin embargo, en sus huesos había anidado el invierno hacía dos años y no quería irse.

Espejos, originalmente cargada por farandwell.


23 octubre 2011

Tener esperanza no es lo mismo que ser crédulo

El jueves fue un día para la historia. Al filo de las siete de la tarde, ETA hacía público un comunicado en el que anunciaba el fin de la lucha armada. Lo hacía con su tradicional puesta en escena y su lenguaje opaco. Pero era un paso nunca visto hasta ahora. La semana había sido un anticipo de esto con la celebración de una conferencia internacional en San Sebastián el lunes. 

Desde que saltó la noticia no he oído hablar de otra cosa. Y he asistido a muchos debates de en qué punto de la historia estamos. También he leído a muchos columnistas que analizaban lo ocurrido. La paz está cerca, sí, pero todo el mundo se pregunta cuál será el precio de conseguirla. Duelen muchas cosas. El proceso será largo y complicado.

De hecho hay gente, como tú y como yo que mira todo esto con cierto escepticismo. Y los hay que reconocen abiertamente que son muy pesimistas con respecto a lo que vaya a ocurrir. Desconfían. Yo les comprendo y, en cierto modo, tampoco me acabo de creer lo que veo. Pero tengo esperanza. Porque no quiero ver más gente con dos sombras. Y esto tampoco me convierte en una crédula. La experiencia me ha demostrado que la historia ya se truncó un par de veces más. Sin embargo, prefiero pensar que hoy estamos más cerca de la normalidad que el miércoles.

Lili bat, Mikel Laboa
Lili bat
hartu
eta hostoz hosto
erantzi
eta harek zu ere
amets
eta harek zu ere
erantzi
eta hostoz hosto
hartu
lili bat.
Coge
una flor
y desnúdala
pétalo a pétalo
y ella también a ti,
sueño,
y ella también a ti
te desnuda
pétalo a pétalo
coge
una flor 

01 octubre 2011

Con la piel de gallina



Cada vez que la escucho siento escalofríos. Y esta nueva versión me tiene absolutamente subyugada. Amigos, que la música me domine me parece la esclavitud más placentera. Y que vivan los "artistas de mierda". Algún día les contaré de esta perversión con la que duermo desde los tiernos 16.

22 enero 2011

Desbandados

Hay noticias que te alegran el día. Ayer fue uno de esos en que lees algo y no puedes evitar sonreir, y que el corazón brinque en el pecho. Lo leí en el blog de Marlon (que es un filón para este tipo de cosas). Quique González vuelve a la carretera. ¡¡ Síííí!! No tiene nuevo disco, lo que tiene es nueva gira. Se llama Desbandados. Y es precisamente eso, una serie de conciertos acústicos en los que sólo estará acompañado por otro músico: Jacob Reguillón, que estuvo con él en la gira de 'Personal', un disco de 1998. Él lo explica mejor:


Quique Gonzalez, desbandado from Last Tour International on Vimeo.

Y ahora que ya lo habéis visto, ¿no os han entrado unas ganas tremendas de ir a alguna de estas sesiones? Lo que más me gusta es que, a lo mejor, caen esas canciones de hace ya unos cuantos años y que forman parte de mi banda sonora, pero no tanto del repertorio principal de los conciertos. ¡Ay, piso de Deusto, primer año de universidad, parada del autobús, mi walkman blindado del 92...! Y 'El contestador', 'Personal', 'Y los conserjes de noche' (aunque esta siempre cae, pero es mi debilidad absoluta), '39 grados'... Igual mejor dejo mi lista en Spotify ¿no? Si quieres escucharla, pincha aquí y disfruta.

08 diciembre 2010

Para días con viento

Mafalda decía que le gustaba el viento porque así notaba que el mundo se movía. Hoy, mi ciudad es la ciudad del viento, como la canción de Quique González. Y entre ulular y ulular, alguien toca a mi ventana y me recuerda a la hija del viento...


28 octubre 2010

Lucha de gigantes

Dicen que el miedo ataca sobre todo cuando uno es feliz. En algunos casos, cuando uno está en la gloria teme perder todo eso que se lo proporciona. Y lo que se da entonces es una lucha de gigantes entre el miedo a perderlo y el miedo de que el miedo te haga perderlo.

Ciertamente existencialista esta situación. Hagas lo que hagas puedes errar. O como Sartre decía, errarás. La pregunta quizá sea ¿qué hay de malo en equivocarse? O tal vez lo que hay que pensar entonces sea que la vida está hecha para valientes. Que no es lo mismo que saltar sin red. No hay más que ver a un gato: yo no diría que es un cobarde. Aunque tampoco un bicho suicida. Siempre caen de pie.

O casi.

Ahora es cuando embebo un vídeo que no me deja. Así que os llevo a la noticia donde sí que está. Al fin y al cabo, lo merece. La canción, aquí (vía Marlon)

15 octubre 2010

Trabajar más y mejor

Manda huevos. Sí, como dijo Trillo. Manda huevos que la crisis haga soltar la lengua con tanta ligereza a algunos. Ayer se me revolvían las tripas al oír a Díaz Ferrán (no puedo creer que este tipo todavía siga presidiendo la CEOE y a nadie le parezca lo suficientemente pornográfico como para hacer algo). Defendía que había que trabajar más... y por menos. 

Por menos de lo que él cobra seguro, no te digo. Aunque si lo piensas, tiene su lógica. Sobre todo, en la vida mileurista: cuanto más tiempo pases en tu curro, menos dinero gastarás y menos necesitarás para vivir. Y si la cosa apura, pues te llevas el saco de dormir y te olvidas del alquiler. 

Pero lo que realmente manda huevos es que hoy salga Emilio Botín ha hablar. Sí, el del Santander. Lo cojonudo del asunto es que al banquero no se le ha ocurrido darle la razón al que fuera dueño de Viajes Marsans... Aunque tampoco se la ha quitado. 

Hoy, Botín reitera eso de que hay que trabajar más... Y prepararse mejor. Claro, eso es, tú estudia una carrera, pide un crédito al banco si es necesario, y luego déjate explotar y calladito. En fin...

28 septiembre 2010

Ladrón

El otoño me ha asaltado esta mañana. Me ha enseñado su navaja y me ha dicho: "Dame todo lo que queda de tu verano". Y ahí me he puesto yo a vaciar la cartera en su bolsa de loneta gris. Se me ha hecho corto el verano.

Y me siento extrañamente melancólica de los colores claros y las sandalias, de las terrazas llenas de vasos vacíos, de niños con balón en vez de con cartera, de tendales repletos de toallas y bañadores, de fuegos artificiales en el horizonte, de jornadas reducidas, de buzones vacíos de publicidad, de móviles sin mensajes...

O quizá simplemente sea que se me acaban las vacaciones y me pasa como por las mañanas, que siempre me gusta remolonear entre las sábanas.

20 agosto 2010

Los guisantes

Lo acabo de oír en la radio y no puedo esperar para escribirlo. Ya tengo canción del verano... O al menos de mis vacaciones (y no todavía no estoy ociosa, amigos).


Te hiero mucho (Historia del amante guisante) from Lyona Alyona on Vimeo.

No me digan que no es genial esta historia del amante guisante. Esto me recuerdo un libro, 'El esqueleto de los guisantes' (Caballo de Troya), tan recomendable... Bueno, al lío. Que la canción es genial, pero el vídeo no lo es menos. Así que la declaro oficialmente como la canción de mi verano. Y va directamente al iPod, claro.

Tenían que ser Love of Lesbian.

06 agosto 2010

Insomnio musical

A veces, un insomnio a destiempo te descubre joyas en la radio como ésta:

01 agosto 2010

Arco iris


tws, originalmente cargada por farandwell.
Cuando las cosas se vuelven grises, siempre hay algo con que darle color. Y una canción para escuchar. Más colorines... ya sabéis dónde.
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