22 noviembre 2006

Amor de tarde

Porque son las siete...

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

(Mario Benedetti)

11 noviembre 2006

Postales desde el extranjero

Miró por la ventana y bajo el ala solo vio nubes de algodón. Ni rastro del mar. Los cúmulos relucían por un sol impertinente que casi la cegaban. Escapaba de una ciudad sin costa. Una azafata se le acercó para ofrecerle algo de beber. Facturó sus conchas. Se acurrucó en el asiento y se echó el abrigo sobre los hombros. No le quedaba tiempo. Le pesaban algo los párpados, pero se resistía al sueño. ¿Y si había un claro? Nunca entendió por qué noviembre la ponía triste.

"Si yo pudiera darte la creencia y los años,
la visión renovada esta tarde de otoño
deslumbrada y segura sin recuerdo cobarde,
vileza macilenta, sin soledad ni ayuda...."
Claudio Rodríguez
Post nuevo Post antiguo Inicio