Y de fondo...
25 julio 2008
Pequeña ciudad
Qué putada. Leo algún relato que te dediqué hace tiempo y apenas me reconozco en él. Pequeña ciudad de corazón de arena, me asfixias. No me dejas espacio para vivir tus calles y tu gente. El día a día es una sucesión de imágenes inconexas montadas sobre la banda sonoro del iPod. Qué ha pasado en este tiempo. Egofagia y realismo. No se puede ir en contra del agua porque el río, al final, acaba llevándote. Y tú serías una pequeña ciudad de puta madre si la fuerza se depositara en los bordes y no en centro. Pero solo hay una cosa que crece cada día más, que se expande engullendo el resto, lo que nos hace libres y felices. Yo quiero domingos de sol en terrazas contando chistes malos y leyendo semanales más que noticias de apertura.
11 julio 2008
Teoría de las necesidades de McClellan
Leo en El Mundo cómo hacer (bien) una maleta con la esperanza de que se me haga más corto el tiempo hasta mis vacaciones y me entero de que hay por ahí una supuesta teoría de las necesidades… ¡¡de McClelland!! Evidentemente, me he puesto a buscar de qué va por esto de la homonimia. Y es muy curiosa, vamos, que está presente en nuestras vidas como el aire. O peor, como los jefes.
1.- Hacemos cosas que a menudo nos suponen un reto y nos salen bien. Obviamente, detrás de ello siempre habrá una recompensa (del tipo que sea)
2.- Nos sentimos a gusto con los que nos rodean: nos gustan y sentimos que les gustamos. Se han dado casos en algunas oficinas, pero rara vez
3.- Tenemos responsabilidad sobre algo. O lo que es lo mismo, somos jefes de pies en mesa.
¿Bonito, no? Pues bien, yo también tengo una teoría de las necesidades. Menos sesuda, pero igualmente (in)útil. Estoy más motivada si:2.- Nos sentimos a gusto con los que nos rodean: nos gustan y sentimos que les gustamos. Se han dado casos en algunas oficinas, pero rara vez
3.- Tenemos responsabilidad sobre algo. O lo que es lo mismo, somos jefes de pies en mesa.
1.- Hace bueno. Sí, qué pasa, soy un poco lagartija para estas cosas, aunque luego trabaje en un zulo donde no veo más que la luz del fluorescente. Pero ¿y cuando salgo, qué?
2.- Mi iPod (verde manzana) tiene batería. Había una cita célebre que decía algo así como que si no tienes algo que decir mejor que el silencio, cállate. Pues yo creo que si no tienes algo mejor que decir que la música, cállate. La vida funcionaría mejor si los jefes tuviera un play en vez de boca.
3.- Hay café de verdad en el vaso. Odio odio odio odio que se me acabe mi droga. Ya he dicho que soy cafeinómana, y si no la tengo, me pongo muuuuuuy violenta. Supongo que no hay duda de que acepto invitaciones ¿no?
2.- Mi iPod (verde manzana) tiene batería. Había una cita célebre que decía algo así como que si no tienes algo que decir mejor que el silencio, cállate. Pues yo creo que si no tienes algo mejor que decir que la música, cállate. La vida funcionaría mejor si los jefes tuviera un play en vez de boca.


